Ventaja vital, para afrontar lo que viene. Tras los empates de Hércules y Málaga, el Zaragoza logró la victoria en la jornada del lunes, ante un rival que se ha convertido de esta forma en parte del lío.
Si no fuese por el calendario tan difícil que tiene el cuadro maño, se podría incluso echar un vistazo hacia arriba para ver si alguien más se acerca a la zona caliente.
Por el momento queda menos para el final, y con la Romareda rugiendo, como nuestro viejo y aguerrido león, se van quemando etapas y nos mantenemos salvados. Se está consiguiendo mantener la distancia y hacer granero para la época de escasez de puntos y juego, que posiblemente aun esté por reaparecer en algún encuentro más.
A Villarreal, hay que llevar el espíritu del encuentro contra el Valencia.
Aunque jugamos fuera de casa, el Villarreal no es más duro que el anterior equipo levantino, y es nuestro nuevo rival en el horizonte, por lo que si se centran todos los esfuerzos en él quien puede decir que no se vería el final del túnel (y no porque venga el tren de frente a toda velocidad).
Una victoria en Castellón y podemos dar por finiquitada la temporada... no del todo, pero estará, esta vez sí, al alcance de la mano.
Recordemos que el siguiente rival es el Almería en la Romareda. Con 6 puntos más, es decir 39, y rivales a los que se puede ganar como Osasuna, Real Sociedad (con un calendario con muy mala pinta) o incluso Espanyol y Levante todavía por acometer sí se pueden echar las campanas al vuelo.
Ganar tiene que seguir entre ceja y ceja porque nos jugamos la vida. Pero ya falta menos.
Espero que vengan Alierta y Mario Conde a dirigir el barco. Que ganas de que Agapito salga de nuestras vidas, me puede la impaciencia.
miércoles, abril 13, 2011
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